Bicarbonato y deporte

bicarbonato

La fatiga muscular causada por el ejercicio de alta intensidad se puede reducir mediante la ingesta de bicarbonato porque puede ayudar a equilibrar la acidosis causante de la fatiga y ayudar al cuerpo a recuperarse”.

Durante las prácticas deportivas y el ejercicio, especialmente de alta intensidad, los músculos requieren cierta cantidad de energía complementaria gracias a un proceso químico en el que el cuerpo convierte ciertos carbohidratos en ácido láctico, acumulándose este, dentro de las células musculares ocasionando la fatiga.

Para reducir esta cantidad de ácido láctico, el cuerpo libera su abastecimiento natural de carbonato e intenta neutralizar el efecto. A pesar de todo no es suficiente, al restringir esta cantidad de ácido debería aminorar la fatiga y el atleta poder acelerar la velocidad.

Esa sensación de “quemazón” muscular intensa impide seguir contrayendo los músculos con eficacia y la intensidad cae en picado, situación que se genera en aquellas disciplinas donde se requiere un esfuerzo de alto grado.

Una dosis de bicarbonato (entre 60-90 minutos previo a la competición) actúa como agente alcalinizante, reduce la acidez en sangre y, como resultado, retrasa la aparición de fatiga.

Estudios entre un grupo de atletas de élite, han demostrado mejoras significativas tanto en trabajo como en poder durante el ejercicio de alta intensidad de 60 segundos de duración. La ingesta de bicarbonato de sodio en la prueba experimental tuvo el efecto deseado de elevar los niveles sanguíneos de bicarbonato 60% por encima del valor de bicarbonato en reposo. Sin embargo, la mejora es más significativa en competiciones de corta duración, entre 1 y 7 minutos, carreras de 400 hasta 1500 metros, en la natación de 100 a 400 metros, el sprint en el ciclismo y algunos más como kayak, remo o canoa. En general, deportes con intervalos que requieran alta intensidad.

Investigaciones de la Universidad de Loughvorough, en el Reino Unido, concluyeron que el bicarbonato de sodio puede ayudar a mejorar las capacidades aeróbicas. En concreto, la investigación descubrió que en una competición de natación 9 nadadores que habían tomado bicarbonato de sodio mejoraron sus marcas.

Aunque estas mejoras parecen a simple vista insignificantes, para el atleta (estamos hablando de fracciones de segundo) en competición son consideradas un gran logro.

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