Ultramarinos, qué lugares

la confianza

Que a los españoles nos gustan los bares es algo vox populi. Ahí están los datos: Un bar aproximadamente por cada 130 personas o el 30% que dejaría las llaves de su casa como muestra de confianza al camarero de su bar favorito.

Pero antaño, ese auge y esa confianza correspondía a las tiendas de comestibles, o ultramarinos, y a los tenderos, que se sabían el nombre de todos los chiquillos del barrio. El tiempo, el progreso y las cadenas de supermercados, ya se sabe, fueron cambiando esos pequeños locales con todo su caos amontonado y apretado como en latas de sardina por el orden de grandes pasillos fluorescentes que cuidan hasta el mínimo detalle.

Pero de la misma manera que aún hay productos de toda la vida, también quedan todavía algunos de esos locales centenarios que son el emblema de un barrio, o de una ciudad, como es el caso de La Confianza en Huesca, situado en la plaza del Mercado Nuevo (actual plaza Luis López Allué). Los monumentos en una ciudad no siempre tienen porqué ser una Iglesia o una estatua. A veces en un establecimiento podemos encontrar un auténtico monumento.Un símbolo. Todo un museo del comercio.

Esta tienda de ultramarinos, dicen la más antigua de España, fue fruto del amor entre un francés y una señora oscense. Así, en 1871, el matrimonio formado por Hilario Vallier y Manuela Escartín fundaba este emblemático espacio y lo destinaba a la mercería y las finas sedas. Fue un tiempo después, durante la posguerra, cuando la familia Sanvicente, actuales propietarios, adquirieron La Confianza y, desde entonces, su vocación ha permanecido intacta. Trato directo y productos de calidad.

Ya sea por su exquisito bacalao en salazón, por las castañas de mazapán o por la llamativa decoración del pintor León Abadía, esta tienda permanece abierta tanto a los clientes del día a día como a los turistas que no pierden la oportunidad de visitarla cuando pasan por la ciudad. Se trata de un lugar que conserva el pasado, sí. Pero que mira de frente al futuro, también.

Galletas de avena con pasas

Galletas

Estas galletas son excelentes para la merienda de los niños con un vaso de leche. Muy fáciles de hacer y que se conservan varios días guardadas en un recipiente hermético.

Las pasas aportan mucha energía extra en su etapa de crecimiento. Ayudan a tratar la anemia y tienen grandes cantidades de hierro, potasio y calcio.

Admiten algunas variaciones como podrían ser: El azúcar normal por azúcar moreno y la leche de vaca por alguna variedad láctea vegetal.

Ingredientes:

– 2 huevos

– 2 tazas de harina

– 2 tazas de avena tradicional

– ½ taza de leche

– 1 taza de pasas

– 120 gr. de mantequilla

– 100 gramos de azúcar

– 1 sobre de gasificante “El Tigre”

– 1 pizca de sal

¿Dispuestos para su elaboración?

– Precalentar el horno a 180º

– En un bol mezcla la harina, la avena, el sobre de gaseosa “El Tigre” y la sal.

– Aparte, batir la mantequilla con el azúcar.

– Agregar los huevos uno a uno y mezclas bien.

– Incorporar las pasas y revuelve  suavemente.

– Sólo nos falta colocar la masa en pequeñas porciones (puedes ayudarte con una cuchara como medida) y colocar en una bandeja.

– Hornear 20-25 minutos, hasta que estén doradas en los bordes y más suaves en el centro.

– Cuando enfríen, estarán listas para comer.

¡Están deliciosas!

Galletas de avena con pasas. 2

El Tigre nos recomienda:

– Los huevos que estén siempre a temperatura ambiente.

Rosquillas de canela y limón

Rosquillas

¡Que recuerdos de la infancia! Este dulce que nos hacía nuestra abuela y al que ninguno podía resistirse, pequeños y mayores…

¿Os apetece repetirlas? Vamos a preparar uno de canela y limón, ideal para el desayuno o la merienda. ¡O simplemente a cualquier hora de día!

Comenzamos con los ingredientes necesarios:

4 huevos muy frescos.

350 gramos de harina de trigo.

100 gramos de azúcar.

Un vaso de leche tibia.

Aceite de girasol.

Zumo y ralladura de limón.

Dos cucharadas de canela en polvo.

Una cucharadita de aroma de vainilla.

2 sobres dobles de gaseosa “El tigre”

 

¿Tenemos todos los ingredientes? Pues vamos con la preparación:

– En un bol bien amplio, bate los huevos y le añades el azúcar y la ralladura de limón. A continuación vas añadiendo el aceite y el zumo de limón (conseguirás ese toque de sabor ácido tan característico) y mezclas bien todo.

– Seguidamente los sobres de gaseosa “El tigre” y a continuación incorporas la harina muy despacio sin dejar de remover y hasta conseguir una masa compacta.

– ¡Ahora es el momento de ensuciarse las manos! Coloca la mezcla en la encimera y sigue amasando con energía y agregando harina en forma de lluvia hasta que no se pegue a tus manos. Extiende la  masa y deja reposar una media hora, tapada con un paño limpio y seco.

– Transcurrido el tiempo de reposo, forma pequeñas bolas (aprox. 4 cm de diámetro) y con los dedos agujereas el centro dándoles la forma característica de las rosquillas. Ya los tenemos preparados para freír en abundante aceite caliente.

– Una vez doradas, escurrir en un plato con papel absorbente y espolvorear con una abundante mezcla de canela y azúcar.

– En cuanto se enfríen estarán lista para comerlas. ¡Se chuparán los dedos!

El Tigre nos recomienda: Utiliza siempre productos muy frescos.

La revolución del bicarbonato

la-revolucion

Como la vida misma, unos llegan y otros se van. En 1915, justo el año de la fundación de El Tigre, cerró la última fábrica de sosa Leblanc.

Nicolas Leblanc fue un químico francés encargado de dar el pistoletazo de salida a la revolución del bicarbonato a finales del siglo XVIII. Fue en 1791, y lo que hizo fue patentar un proceso por el que obtener artificialmente este producto. Más tarde otro químico, esta vez belga (Ernest Solvay), eliminó algunos de los problemas del método Leblanc y abarató el proceso.

Hasta entonces el bicarbonato, que se había convertido en un elemento de una importancia notable en según qué industrias (como la del papel, el vidrio o el jabón), únicamente se podía hallar en la naturaleza.

Se trata de un producto bien antiguo, tanto, que su uso se remonta a tiempos inmemoriales, y si rastreamos su pista podemos llegar navegando por el Nilo hasta el antiguo Egipto, a la época de pirámides, momias y faraones.

Ya en aquella época su utilidad era muy variada, desde su uso como producto de higiene personal hasta importante ingrediente en los procesos de momificación, pasando por la producción de cristal o detergente para el lavado de tejidos.

Esta versatilidad no se ha perdido con el paso de los siglos, y hoy en día estos mágicos polvos blancos sirven para una gran cantidad de cosas. Por aquí iremos descubriendo los trucos más curiosos y algún que otro experimento, así que aquellos que queráis aprovechar todas las bondades de El Tigre no os vayáis muy lejos, pues pronto traeremos novedades.

 

Magdalenas de naranja y chips de chocolate

magdalenas

Se nos ocurren pocas combinaciones de sabores tan deliciosas como la formada por la naranja y el chocolate. Y nuestros expertos reposteros dan buena fe de ello, porque El Tigre ha sido partícipe de la unión de esta pareja perfecta en cientos de recetas dulces elaboradas por nuestros amigos. Pues hoy, toca elaborar unas sabrosas y jugosas magdalenas de naranja y chips de chocolate. ¡Amor eterno asegurado!

Lo primero, toma nota de los ingredientes:

– 2 naranjas.

– 2 huevos.

– 150 g de azúcar.

– 100 g de mantequilla.

– 200 g de harina de trigo.

– 1 sobre doble de gaseosa El Tigre.

– Pizca de sal.

– chips de chocolate o chocolate puro (lo puedes trocear tú mismo).

¿Ya lo tienes todo? Antes del paso a paso, no olvides dos trucos cortesía ‘El Tigre’ antes de comenzar: todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente y, esto es para nota, separa las claras de las yemas incorporando una a una si quieres que tus magdalenas suban y suban y suban… 😉 ¡Vamos con la elaboración!

  1. Precalienta el horno a 180º y, de paso, puedes dejar los moldes de tus magdalenas listos.
  1. Calienta la mantequilla en el microondas durante unos segundos y bate con las varillas eléctricas durante 3-4 minutos, hasta que adopte una textura cremosa. Agrega la mitad del azúcar, sigue batiendo e incorpora el resto del azúcar. Bate de nuevo.
  1. Incorpora los huevos (como te decíamos antes), y no dejes de batir para que se mezclen bien con la masa anterior.
  1. Vierte el zumo de las dos naranjas, incorpora la harina, el sobre de gaseosa El Tigre y una pizca de sal (todo esto tamizado previamente) y mezcla bien con unas varillas manuales.
  1. Añade las chips de chocolate, mezcla con cariño y reparte la mezcla en los moldes sin llenar más de 3/4 de los moldes, para que puedan crecer sin desbordarse. (Otro truco: te puedes ayudar de una manga pastelera).
  1. Hornea durante unos 25 minutos a 180º, aunque recuerda aquellos de los mundos y los hornos… 😉 Retira, deja atemperar sobre una rejilla y… ¡Ya están listas para darles el primer bocado!

¿Nos enseñas cómo te han quedado? ¡Comparte el resultado con nosotros!

Bizcocho clásico de yogurt 1, 2, 3

bizcocho

Si hay una receta que para un fanático repostero nunca pasa de moda, es la del bizcocho clásico de yogur; ese bizcocho tierno y esponjoso que no necesita más ingredientes que los de la receta tradicional, la de toda la vida. Y de eso precisamente, de sabores de toda la vida, El Tigre sabe, y mucho.

Y no importa eres principiante o si estás pensando en tirar la toalla en el mundo “bizcochil” porque no encontrarás otra receta más sencilla que esta. ¿Te animas?

Vamos con los ingredientes:

– 1 yogur natural o de limón.

– 1 medida del vaso del yogur de aceite de girasol o de oliva muy suave.

– 2 medidas de azúcar.

– 3 medidas de harina de trigo.

– 3 huevos.

– 3 sobres dobles de gaseosa El Tigre.

– Ralladura de limón.

– Mantequilla (para engrasar el molde).

Y ahora sí, con todos los ingredientes listos y pesados con exactitud (la pastelería es una ciencia exacta, amigo, olvida el “a ojo” como medida válida), ¡vamos con el paso a paso!

  1. Precalienta el horno a 180º arriba y abajo.
  1. En un bol grande bate con unas varillas eléctricas los tres huevos y el azúcar. Después, añade poco a poco el aceite y el yogur y mezcla hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.
  1. Incorpora la harina y los sobres de gaseosa El Tigre tamizados (la mayoría de los mortales lo hacemos con un colador, tranquilo) y sigue mezclando hasta conseguir una masa de textura fina.
  1. Añade la ralladura de limón. En este paso, también puedes echar aroma de vainilla o canela en polvo y quedará delicioso.
  1. Engrasa un molde untándolo con mantequilla. Vierte la mezcla y hornea durante unos 35 minutos a 180º. Pero ya sabes, cada horno es un mundo.
  1. Comprueba que el bizcocho está hecho pinchando un palillo en el centro. Si sale limpio, ya está listo. Si no, hornea unos minutos más y repite la prueba; el palillo no engaña.
  1. Una vez horneado, déjalo templar dentro del molde, sin dejar que se enfríe del todo. ¡Y listo para hincarle el diente! Un bizcocho casero que nunca debe faltar en tu casas.

Y para rematar la elaboración, desde El Tigre te damos tres trucos rápidos para que tu bizcocho no sufra torturas ni se convierta en una especie de mazacote incomible:

– No se te ocurra abrir el horno, al menos durante las 2/3 partes del tiempo de cocción.

– Utiliza harina de trigo común, nunca esas mezclas que añaden impulsor químico. Solo harina y El Tigre, por su lado, hará el resto 😉

– Si al incorporar los huevos, separas las claras de las yemas, la esponjosidad de tu bizcocho se triplicará. Da más trabajo, sí, pero tus invitados te lo agradecerán.

¡Que aproveche! 😉

Bienvenidos a la nueva web del Tigre

bienvenidos

Como sabréis, corría el año 1915 cuando Alejandro Martínez Máñez comenzó a fabricarme en una pequeña tienda de comestibles en la localidad de Cheste. Con el tiempo he llegado a una edad en la que puedo decir “he llegado a una edad”, y con ello, he llegado a almacenar una cantidad innumerable de recuerdos, anécdotas e historias.

Aquí nos mantendremos entretenidos, ya que en 101 años de historia caben muchas historias, y como este es mi hábitat, no se me ocurre un lugar mejor donde compartirlas con vosotros.

También será un rincón donde compartiré algunas recetas; las vuestras, y las que he ido horneando con la paciencia de un siglo. Y también será un buen sitio donde descubrir los trucos, consejos y curiosidades más útiles del bicarbonato.

¿Quieres apagar la sed? ¿Quieres comer a gusto? ¿Digerir bien? ¿Quieres un refresco acalórico de sabor agradable? ¿Uno que no pueda perjudicar la salud? ¿Quieres ver cómo se esponja ese riquísimo bizcocho? Pues estate atento, poco a poco te iré contando.

De momento, y a falta de que vaya incorporando los contenidos, que seguro te parecerán mucho más interesantes que esta simple presentación, te invito a que nos conozcas a través de nuestras redes o a que te des un paseo por esta selva. Seguro que te ayudará a saber quién soy y, sobre todo, qué esperar de mi.

Bienvenidos a El Tigre.