Consejos para el verano

bicarbonato

¿No creerías que sólo sirve para hornear bizcochos verdad? Realmente tiene tantos usos y beneficios como, posiblemente, ningún otro producto.

El bicarbonato de sodio, además de ser un remedio natural, no contamina el medio ambiente, lo que lo hace apto para ser utilizado como remedio casero.

Hoy te damos 6 ideas o soluciones para este verano:

¡Te van a encantar!

. Es un excelente exfoliante corporal: Mezcla una cucharada con tu gel de baño o diluye tres partes de bicarbonato por una de agua y masajea suavemente unos minutos. Aclara bien.

Este tratamiento es ideal para quitar piel seca o muerta. Mejora su aspecto, la deja más suave y limpia para que los aceites o cremas que apliques posteriormente penetren mejor.

. Extraordinario purificante para la piel. Después de un día intenso de calor estás exhausto. Prepárate un baño relajante. Añade unas cuantas cucharadas de bicarbonato sódico al agua para que la ablande. El bicarbonato purificará tu piel y la notarás mucho más suave y lisa.

. Como desodorante y freno para una sudoración excesiva. Sus propiedades son idóneas para preparar tu propio antitranspirable casero. Los desodorantes comerciales, en la mayoría de los casos con químicos sintéticos que pueden ser dañinos para la salud. Es un buen sustituto para evitar la exposición a muchos tóxicos: En un bote de spray (preferiblemente cristal), mezcla agua y zumo de limón a partes iguales y añade 100 gramos de Bicarbonato “El Tigre”. Conseguirás un olor fresco y natural y además, no deja mancha en la ropa. Es muy efectivo como desodorante ya que bloquea los olores y es ideal para pieles sensibles.

. Alivia el picor de las picaduras. Cuando te pica un insecto, ayúdate con este remedio casero: Mezcla un poco de agua tibia con una cucharadita de bicarbonato de sodio hasta formar una pasta densa y aplica la solución directamente sobre la zona afectada. Te aportará un alivio inmediato. Si persiste, deja que actúe unos 30 minutos más. Puedes poner alguna gasa encima para taparlo y que el bicarbonato se mantenga en contacto con la piel. Es una sustancia muy económica y de todos los remedios caseros que existen, el bicarbonato es el más rápido neutralizador para el desazón.

La mezcla con agua es clave para contrarrestar la reacción de la saliva inyectada por el mosquito y la abeja.

. Para aliviar las quemaduras de sol. Si te quemaste en la playa este verano, llena la bañera de agua “tibia” y vierte una taza de bicarbonato.

. Relaja los pies cansados. ¿Llevas todo el día caminando? Si tus pies están doloridos por el calor, añade una cucharada de bicarbonato de sodio por litro de agua y sumerge tus pies. Sentirás un gran alivio en pocos minutos.

. ¿Deshidratado por el calor? Nada mejor que tomar una bebida casera y refrescante en verano. Preparar una limonada deliciosa la Gaseosa de Limón “El Tigre” y agua fresca. Ayuda a neutralizar los ácidos y te aportará una energía extra.

El “Tigre” te desea, ¡un feliz verano!

Irresistibles galletas de miel y canela

Galletas

En algunos países las llaman Melitas. Estas sabrosas galletas son muy fáciles de elaborar y por sus ingredientes, tienen muchos beneficios para la salud, especialmente si las cocinamos con productos libres de alérgenos y gluten como El Tigre.

La miel y la canela dos son alimentos muy nutritivos que, si los combinamos bien, nos ayudarán a activar el metabolismo y reducir la ansiedad por consumir azúcares en exceso.

Además, gracias a sus propiedades antioxidantes son un buen remedio de belleza, ya que ayudan a disminuir los daños en los tejidos causados por el paso del tiempo.

¿Estás deseoso de conocer cómo se cocinan? ¡Allá vamos!

Los ingredientes que necesitamos son:

125 ml. de aceite de girasol.

225 gr. de harina.

100 gr. de azúcar.

1 huevo.

65 gr. de miel (preferiblemente orgánica, ya que garantiza un procesado natural).

2 sobres de gasificante “El Tigre” 🙂

1 pizca de sal.

Galletas de miel y canela. 2

Y, a continuación, el proceso:

– Precalentamos el horno a 180º

– En un bol grande colocamos el huevo, el aceite, el azúcar y la miel.

– Mezcla muy bien los ingrediente y a continuación incorporas la harina, la sal y los sobres de gasificante El Tigre, removiendo hasta formar una masa homogénea.

– Con la ayuda de una cuchara vas confeccionando bolitas y las colocas sobre papel vegetal en la bandeja del horno.

– Con las manos las aplastas un poco y horneas unos 10 minutos, hasta que estén doradas y tengan un aspecto inmejorable.

 

Déjalas enfriar y… ¡a comer!

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Gaseosa en polvo y alpinismo

Antes de 1923 era solo una colina de apenas 500m sobre el nivel del mar. A partir del 13 de julio de ese año, cuando le colocaron las famosas nueve (realmente fueron 13) letras blancas, pasó a convertirse en una de las montañas más famosas y todo un símbolo para el cine. Sí, sabemos que nuestro producto es de película, pero no, hoy no queremos hablaros de cine. Hoy toca hablar de montañas y alpinismo.

Hace años ya que recibimos comentarios de muchos de nuestros amigos que se dedican a esto de la alta montaña, algunos incluso han paseado nuestro producto por el Everest o el Aconcagua, echándolo directamente sobre la nieve.

Es bien conocido que el agua constituye aproximadamente el 60% del peso corporal y que es, por tanto, indispensable para la vida. Durante la actividad del montañero es importante estar siempre bien hidratado. Ya sabéis, en la montaña hay que beber frecuente y abundantemente, ya que la sed no es un buen indicador de la deshidratación. También es conveniente que el agua proporcione las sales minerales que necesita nuestro organismo.

alpinismo

Nuestros sobres de gaseosa en polvo mineralizan el agua gracias a la mezcla de bicarbonato sódico y ácido cítrico, con lo que sumado a su ligereza y facilidad de transporte, convierte nuestros sobrecillos en unos buenos compañeros de ruta alpinista. Además siempre vienen bien por si algo nos ha sentado mal o nos da la temida ‘pájara’ a mitad del ascenso.

En cualquier caso, antes de mineralizar el agua es conveniente asegurarnos de que el agua que vamos a beber está desinfectada; tanto si se trata de derretir nieve como de agua de río. Hay varios métodos, desde el clásico cazo para hervir hasta las modernas pastillas potabilizadoras, pasando por el famoso truco de la lejía.

Pan de Pizza

pizza

 

La receta del pan de pizza casera es bien sencilla, consiste en una masa ligera, enriquecida con aceite de oliva y orégano que debe hornearse a temperatura elevada.

Es un plato típicamente italiano de origen napolitano. En su inicio eran unas tortas de pan apenas aromatizadas con hierbas y aceite. Puedes adornar con aceitunas sin hueso o espolvorearlas con queso pero a nosotros nos encanta el original. Puedes utilizarlo simplemente como aperitivo o acompañado de unos embutidos para una cena.

¡Con seguridad, a todos les va a encantar!

Es un excelente alimento para el organismo, con ingredientes y complementos naturales y apto para incluir en cualquier dieta saludable. Contiene fundamentalmente hidratos de carbono complejos al igual que el pan, el arroz, las pastas alimenticias, las legumbres y las patatas.

¿Quieres saber el secreto para conseguir una masa perfecta?

Los ingredientes son muy básicos y se encuentran en todas nuestras casas…

Para la masa:

250 gr. de harina.

1 taza mediana de agua templada.

3 cucharadas de aceite de oliva virgen.

Una pizca de sal

Una pizca de azúcar

1 sobre doble de Gaseosa “El Tigre”.

Para la preparación:

Disuelve bien el agua con la gaseosa y el azúcar.

A continuación, coloca la harina en una superficie lisa y limpia en forma de volcán y dejando un hueco en el centro. Vierte la mezcla anterior.

Añade la sal y las tres cucharadas de aceite y amasa enérgicamente durante unos 12 minutos.

Pan de pizza. 2

Con un cuchillo haz una cruz en el centro.

Cubre con un trapo húmedo y déjala reposar durante una hora.

Transcurrido el tiempo o cuando la masa haya doblado su volumen vuelve a amasar bien otros 10-12 minutos y después de formar una pelota, déjala reposar de nuevo durante 15 minutos.

Calienta el horno a 250º.

Extiende desde el centro con las manos y a continuación con la ayuda de un rodillo hasta que consigas un grosor de 3-4 milímetros y con una forma lo más rectangular posible (será más fácil para cortar en tiras del mismo grosor).

Coloca la masa en la bandeja del horno y riega generosamente con aceite de oliva virgen y orégano (si quiere puedes añadir aceitunas bien colocadas en fila y mas o menos la mitad de la masa y espolvorear con queso parmesano el resto).

Hornea a 250º durante unos 10 minutos sin abrir el horno (dejaría de subir).

Cuando esté dorada y crujiente. Retira y tras unos minutos ya puedes cortarla en tiras de unos 3 cm. Sírvela templada.

Bon Appétit!

Facilitando la digestión de las legumbres

Muchos profesionales de la medicina ven en el bicarbonato de sodio, un complemento para muchos de nuestros tratamientos, una panacea muy asequible y práctica.

Todos sabemos que tomar un poco de bicarbonato, disuelto en agua, es el mejor remedio para ayudarnos en la digestión. Después de una comida copiosa, o de comer determinados alimentos, es bastante habitual sentir acidez y un malestar que podemos evitar tomando este compuesto que descompone las grasas y neutraliza el exceso de ácido.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando, además, esta comida está elaborada con legumbres?

Las legumbres son ricas en proteínas, hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales. Tienen un índice muy bajo en glucemia y un promedio de 300 calorías por cada 100 gramos, lo que convierte este plato en alimento altamente nutritivo. Pero, a pesar de todos los beneficios, a menudo es responsable de provocarnos hinchazón abdominal y gases. En ocasiones optamos por eliminarlos de nuestra dieta y es un grave error.

¿Cómo podemos evitar esta molestia?

El problema son los oligosacáridos, moléculas que no se digieren normalmente, se quedan acumuladas en el intestino grueso donde fermentan por las bacterias depositadas en el mismo (lo que hace que se sume el olor pestilente).

El truco más antiguo y a la vez más efectivo, es añadir una cucharada de bicarbonato “El Tigre” al agua de cocción y antes de incorporar las legumbres. Además, también ayudará a que la cocción sea más rápida.

Se han acabado esas situaciones incómodas después de un buen plato de judías pintas o garbanzos…

¡Pruébalo y ya nos contarás!

Bicarbonato de sodio contra el fuego

Este compuesto químico (NaHCO3), de color blanco y soluble en agua, tiene unas propiedades ácidas y básicas que al descomponerse produce CO2.

El bicarbonato tiene infinidad de propiedades y usos que jamás sospecharías.

La industria farmacéutica utiliza este producto en medicamentos efervescentes, la industria petrolera como antidetonante y la alimentaria como aditivo, sustancias que facilitan la conservación de los alimentos.

Es un producto barato y que está al alcance de cualquiera.

Pero, ¿cómo es posible que pueda enfrentarse al fuego?

La explicación es bastante sencilla; Al producirse las llamas y verter encima el bicarbonato, se produce dióxido de carbono desplazando el oxígeno, en lugar de propagarlo como hace éste.

En cuanto apagues el gas o la electricidad puedes proceder.

Retrocede un poco y echa un puñado de bicarbonato de sodio “El Tigre”, en la base de la llama para ayudar a apagar el fuego, enseguida se irá debilitando.

Por este motivo, es útil para pequeños incendios caseros, como es el caso si arde una sartén.

¡Bicarbonato de sodio para extinguir incendios! 2

Sin embargo, no es recomendable para incendios en superficies mayores puesto que, demasiado hidróxido de carbono es muy nocivo para el sistema respiratorio.

Cuando salieron al mercado los extintores de polvo químico, estaban provistos de bicarbonato sódico cuyo uso fue extendido por sus buenas propiedades extintoras. Actualmente existen cinco tipos básicos de polvos químico que se utilizan como agentes extintores.

¡Ya sabes! Ten siempre a mano bicarbonato sódico “El Tigre”, nunca se sabe cuando puedes necesitarlo…

Esponjosos bollitos de sabores para tus planes con amigos

Panecillos

Estos bollitos son perfectos para una cena informal acompañados de quesos, fiambres o jamón. Su textura es muy esponjosa y ligera y puedes hacerlos de cuantos sabores se te ocurran.

¡Sin duda triunfarás! 🙂

Para confeccionar unos 20 panecillos:

500 gramos de harina.

2 sobres dobles de gaseosa “El Tigre”.

1 cucharada de azúcar.

1 y ½ cucharadas de sal.

25 gramos de mantequilla.

250 cc. de agua tibia.

1 huevo.

1 tacita de leche.

Un poco de pimentón dulce.

Los ingredientes para los diferentes sabores deben ser a tu gusto, sin embargo te damos alguna idea.

Panecillos de queso: 100 gr. de queso parmesano (también puedes mezclar cualquier otro).

Panecillos de cebolla: 1 cebolla picada y rehogada o 2 puerros y una cucharada de mantequilla.

Panecillos de hierbas: 2 cucharadas de perejil, albahaca, orégano, o alguna otra variedad.

Panecillos de tomate: 2 tomates maduros troceados, previamente rehogados y un par de dientes de ajo muy picado.                                      

Elaboración:

. En una superficie plana pon la harina en forma de corona dejando un hueco en el centro y agrega los dos sobres dobles de gaseosa “El Tigre”. A continuación incorpora el azúcar y la mantequilla.

Añade la sal en el borde de la corona, es muy importante que no tome contacto con la gaseosa.

A continuación, vierte en el centro muy despacio el agua y comienza a mezclar todos los ingredientes; suavemente al inicio, procede a amasar enérgicamente durante unos minutos (si se pega a las mano puedes ir añadiendo un poquito de harina) y forma una bola.

Panecillos tiernos de sabores.2

Deja reposar la masa tapada con un paño y en un lugar templado hasta que duplique su tamaño.

Cuando haya doblado su tamaño y amasa unos minutos y separa en pequeñas porciones.

Añade a cada uno el ingrediente que hayas elegido y confecciona los bollitos del tamaño que quieras. Es aconsejable hacerlos, más o menos, del tamaño de una nuez.

Colócalos en la bandeja del horno previamente untada con mantequilla (o sobre papel de horno) y un poco separados entre sí. Tápalos nuevamente con un paño hasta duplicar su volumen.

Bate el huevo, agregándole un poquito de leche y pinta los bollitos. Espolvorea con un poco de pimentón dulce y hornea a 200º unos 10-15 minutos. Cuando estén dorados retira y deja enfriar un poco.

¡Ahora sólo te falta probarlos en buena compañía!

Buscando en el baúl de los recuerdos

almeria

Hacerse mayor y conservar la memoria es bonito. Te permite dedicar algo de tiempo a recordar esas pequeñas anécdotas que resumen una vida. Como os conté, podría decirse que he llegado a una edad en la puedo decir “he llegado a una edad”, y es que, 101 años de historia dan para mucho.

Recuerdo que durante mis primeros años el mundo, a su manera, era un caos. Tal vez por eso Kafka aprovechara esos años para escribir La metamorfosis (1916). Aunque pensándolo mejor puede que incluso ahora, a su manera también, el mundo siga siendo un pequeño caos. Al principio me costó asentarme, incluso un león me quitó el papel protagonista cuando se crearon los estudios de la Metro-Goldwyn-Mayer en 1924.

En cualquier caso, a lo que venía yo era a hablar un poquito de mí y de algunas personas que tanto han hecho por mí.

Para esta historia nos trasladamos a Andalucía, concretamente a Almería. En todos los lugares me han querido mucho, de hecho se han dicho de mí cosas estupendas, como por ejemplo lo que me aconsejaba alegremente mi abuela cuando actuaba en calidad de médico, potestad intrínseca, por otra parte, a todas las abuelas del planeta: “Te tomas una papelina de gaseosilla El Tigre, te pegas cuatro rebuznos… y como nuevo”. Pero mi idilio con el sur viene de lejos, y tiene un sabor especial: “Lo que no se arregla con gaseosilla El Tigre, es mortal de necesidad”. ¿Cómo no les voy a querer?

Para presentar al personaje que quiero que conozcáis, tengo que remontarme a la época en que el tráfico de las ciudades parecía una carrera de los Autos Locos y los nombres ocupaban una línea en el folio. Precisamente este es el caso de nuestro protagonista, Pedro Antonio Eleuterio Membrive y Martínez, del que dicen tenía el nombre más largo del padrón de su pueblo y al que, como no podía ser de otra forma, en un arranque por mantener viva una tradición familiar, acabaron apodando Teodoro.

En los años de la posguerra su familia se instaló en Almería con una barraca de embutidos y comestibles. Desde allá por los años 50, Pedro Antonio empezó su carrera como representante, y yo fui una de las firmas que pasaron por sus manos para promocionarse en la ciudad. Le vimos durante más de treinta años llevando la representación por todas las tiendas de los diferentes barrios. Allí le conocían como el hombre de la gaseosilla El Tigre, y desde aquí quería hacerme eco del pequeño homenaje que le brindó hace unas semanas el arqueólogo de baúles y latas viejas llenas de fotos y cartas, don Eduardo del Pino Vicente, en el periódico local La Voz de Almería.

Sushi en tempura para el Día mundial del Sushi

sushi

Mañana 18 de junio se celebra el “Día Internacional del Sushi” y aunque no se necesitan fechas especiales para comer lo que más nos gusta, queremos darte una receta muy sabrosa de Sushi y preparada con nuestra gaseosa “El Tigre”.

Esta comida constituye uno de los platos japoneses con mayor reconocimiento en el área de la gastronomía. Se realiza en base a arroz cocido abonado con vinagre de arroz, azúcar y sal, entre otros ingredientes.

Las primeras referencias históricas sobre este plato tradicional datan del año 718, pero no sería hasta el siglo XIX cuando se comenzó a consumir de la forma que ahora lo conocemos, cuando fue inventado el vinagre de arroz.

Es una técnica culinaria muy fácil de elaborar pero, como todo, tiene sus trucos. Es importante que los alimentos no queden crudos por dentro y además que la cobertura esté en su punto, de lo cual se encargará “El Tigre” y su gaseosa en polvo.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Para que la textura sea la óptima es muy importante tener preparado un recipiente con agua muy fría, que puedes ir manteniendo incorporando unos cubitos de hielo. ¡Este paso es fundamental!

Ingredientes para el sushi:

250 gr. arroz japonés de sushi ya cocido, frío y con vinagre.                  

Algas nori.                                                                                                            

Surimi o palitos de cangrejo.                                                                              

Aguacate (también llamado Palta) y pepino.                                        

Salmón o algún otro pescado cortado en bastones.

Ingredientes para la tempura:

150 gr de Harina.                                                                                                      

1 yema de huevo.                                                                                                    

Aceite oliva.                                                                                                          

Aceite de sésamo.                                                                                                    

1 sobre doble de Gaseosa “El Tigre”.                                                            

Una pizca de sal.                                                                                                    

Agua.

Para la elaboración de los rollitos:

. Preparar la esterilla de Nori, extiende el alga y cúbrela de arroz extendiéndolo bien.

. Intercala el surimi, el aguacate, el pescado que hayas elegido y el pepino y envuélvelos formando rollitos que queden compactos. Sella los extremos y reserva en el frigorífico mientras preparas la tempura.

 

Elaboración Tempura:

. En un bol coloca la yema de huevo y un poco de agua. Mezcla muy bien y añades la pimienta.

. En un cuenco aparte coloca la harina y añade el sobre doble de Gaseosa “El Tigre”. A continuación vierte la mezcla ya preparada con (huevo, agua y pimienta) y remueve suavemente. Ves añadiendo agua poco a poco, hasta formar una masa homogénea y sin grumos. La textura debe ser cremosa.

¡Recuerda! El agua debe estar muy fría.

¿Cómo sabemos que la tempura está en su punto?

. Pasa una cuchara por la mezcla y haz una raya en el centro. Si la masa no se junta de nuevo, tenemos perfecta la tempura. Pero recuerda, debes seguir manteniéndola muy fría (añade un par de cubitos de hielo a la mezcla).

El contraste del agua fría y el aceite caliente es lo que nos dará el crujiente deseado. Debe quedar crujiente pero no demasiado.

. Introduce todos los rollitos en la mezcla de tempura y prepara una sartén con aceite de oliva abundante y un poco de aceite de sésamo. (La temperatura adecuada son 180º).

. Puedes comprobar la temperatura dejando caer una gota de masa sobre el aceite. Si está listo la gota antes de llegar al fondo sube hacia arriba y si baja hasta el fondo está todavía demasiado frío.

. Uno a uno, fríes los rollitos por todos los lados hasta que adquieran un tono dorado pálido por fuera (unos 2-3 minutos). Si el aceite se oscurece mucho, puedes aclararlo calentando ligeramente en él una rodaja de patata.

. Deposítalos en una bandeja cubierta con papel absorbente para que desprendan el aceite sobrante.

. Procede a cortarlos en rodajas de unos 2 cm. y sírvelos con una salsa de soja o salsa Teriyaki.

Si no sale a la primera, no desesperes… la tempura tiene un punto muy delicado que se coge con la práctica.

“El Tigre” te desea que lo disfrutes y te recomienda comer el shushi con palillos. No con utensilios de metal para que no se altere al sabor de los alimentos.

Agua de ¿litines?

litines

Hay objetos, sonidos, sabores… que se meten en nuestra memoria para remover los recuerdos y los vínculos que crean. Conocemos la sensación a través del famoso concepto de la magdalena proustiana, que aparece en la obra En busca del tiempo perdido del autor francés Marcel Proust.

Para más de una generación, beber “agua de litines” podría ser la versión líquida de la magdalena de Proust, un viaje íntimo hacia un paraíso perdido…

El consumo de esta bebida en polvo es casi desconocido para las nuevas generaciones, pero los sobrecillos aún siguen vigentes. Como sabéis, vienen presentados en un sobre doble. Uno contiene el ácido cítrico y otro el bicarbonato sódico, pero de litio nada.

¡Eh!, ¿y entonces?

La referencia, del francés lithiné, se debe a la presencia de litio en ciertas aguas minerales cuyas propiedades medicinales estuvieron en boga a finales del siglo XIX y principios del XX. Algunos de los compuestos del litio, por el ejemplo el uratio, se utilizaban en 1840 para el padecimiento de la gota y reumatismo. Se trataba de un elemento al que se le atribuían, además de a las cualidades digestivas, beneficiosas propiedades en la curación de distintas psicopatologías como la manía o la depresión bipolar, considerándose un estabilizador del estado de ánimo.

En aquella época era posible tomarse pastillas de litines, beber agua mineral con litines, etc. El litio, más blando que el talco y menos denso que el agua, tuvo gran predicamento tras su descubrimiento en 1817. De hecho, en una pequeña comuna suiza del cantón de Vaud (Henniez), los químicos de una de las marcas más prestigiosas de agua mienral detectaron la presencia de este metal en las aguas que corrían allí, y pasaron a vender su producto estrella; Eau d’Henniez lithinée. Hace diez años, el grupo Nestlé adquiría la compañía suiza.

En España, la aceptación popular y la inmutable credibilidad humana, hicieron que nuestras farmacias fueran invadidas por suplementos minerales de alto contenido en carbonato de litio, para elaborar agua litinada de la mano de los Lithinés del Dr. Gustin, que tuvieron fuerte presencia en territorio nacional durante la primera mitad del siglo XX y nos dejaron el neologismo litines para referirnos a las papeletas para hacer soda, aunque sin rastro de litio.