Mantecadas de Astorga caseras

¡Hola, hola!

Ya sabéis que las magdalenas son lo que más nos gustan y cocinarlas nos encanta. Como sabéis, en algunas zonas desayunan con magdalenas distintas al resto. Es el caso de la zona de Santander, ellos prefieren sus sobaos recién horneados, en Valencia se toman mucho las valencianas para desayunar. Y en la zona de León y Galicia se tiene por costumbre elaborar las mantecadas de Astorga que como su propio nombre indica provienen de Astorga y la zona maragata.

Hoy nos hemos lanzado a la piscina y hemos probado una receta de las tradicionales mantecadas de Astorga y desde luego, no nos han quedado igual que a las reposteras de la zona pero no están nada mal. Esperamos que os guste, es una receta sencilla con ingredientes básicos y su resultado es delicioso.

La característica principal de esta magdalena es que no sube tanto como las de copete y su cajetilla es distinta quedando una magdalena cuadrada y chata. En Astorga se les llama cajilleras a las encargadas de hacer a mano las cajitas para las mantecadas. No tiene mucha complicación pero no siempre te quedan bien si no eres experto en ello.

Ingredientes:

4 huevos

200 gramos de azucar

200 gramos de harina

200 gramos de mantequilla derretida

2 sobres dobles de gaseosas El Tigre

Una cucharadita de canela

Preparación:

Separamos las claras de las yemas. Primero batimos las yemas, añadimos la mitad del azúcar y batimos hasta que las yemas blanqueen.

Por otro lado, llevamos a punto de nieve las claras, añadimos el resto del azúcar y montamos un merengue. Paciencia, lleva tiempo y energía  conseguirlo.

Derretimos la mantequilla y la vertemos a las yemas, removemos.

Añadimos el gasificante a la harina y lo añadimos a las yemas, mezclamos sin batir pero mezclamos bien.

Vertemos las claras montadas al resto de la masa y mezclamos (no batimos) con movimientos envolventes.

Vertemos la masa en las cajillas o moldes y espolvoreamos azúcar por encima. Estos moldes los he hecho yo con papel vegetal de horno. Se hacen con cuadrados de papel, doblando los cuatro extremos para marcar los dobleces, se desdoblan y se va retorciendo cada esquinita.

Llevamos al horno a 180º durante 15-20 minutos.

Dejamos enfriar y listas para nuestro desayuno. ¡Qué delicia!

 

 

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