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Panecillos sin gluten con El Tigre

¡Hola, hola!

Uno de los puntos fuertes de nuestro producto es que es libre de gluten así que hoy compartimos con todos vosotros una receta en honor a todos los celiacos amigos de El Tigre.

Es verdad que el pan se hace con levadura fresca y que hay que dejar fermentar , etc. Pero una gran amiga, Conchi, nos habló de unos panecillos sin gluten y justamente se hacían con gasificante así que, nos pusimos manos a la obra y probamos la receta. La verdad es que no está nada mal, así que todos aquellos que sufran celiaquía les aconsejamos que prueben esta receta porque es fácil y muy rica. Además con nuestro gasificante podéis estar tranquilos porque es #glutenfree. Todos nuestros productos están exentos de gluten, así como de los 14 alérgenos que contempla la legislación europea, sin que quepa la posibilidad de contaminación cruzada o trazas de ninguna otra materia prima. Además, por su uso como sal de frutas digestiva puede reducir la acidez en el embarazo y combatir el ardor de estómago.

Gracias Conchi por tu receta.

Ingredientes: 

250 gramos de harina sin gluten Gallo para múltiples usos

1 sobre doble de gaseosa El Tigre

187 mililitros de leche templada

1 cucharada de sal

Elaboración:

Mezclamos con el robot de cocina en un bol, la harina sin gluten, el gasificante El Tigre  y la sal. Cuando lo tengamos mezclado hacemos un hueco en el centro y poco a poco vamos vertiendo la leche.

Amasamos todo bien hasta obtener una masa homogénea y sin grumos y dejamos reposar 30 minutos.

Nos humedecemos las manos y vamos haciendo bollos con la masa y colocándolos en la bandeja de horno, sobre un papel vegetal. Deja reposar otros 30 minutos.  Haz unos cortes en la parte superior e introduce en el horno precalentado a 200º durante 25 minutos.

Sácalos y déjalos enfriar sobre una rejilla. Para finalizar puedes espolvorear con harina sin gluten por encima para dar esa sensación más rústica.

Papaviejos de Almería

PAPAVIEJOS DE ALMERIA

¿Sabrías decirnos de dónde viene el nombre de Papaviejos?

Pues este curioso nombre es porque su principal ingrediente es la patata, ni más ni menos…

Es un dulce típico de Almería, unos bollos fritos muy esponjosos y que antiguamente se consumían el “jueves lardero” (último jueves antes de Semana Santa). Sin embargo, hoy en día podemos encontrarlos por la zona durante todo el año.

Cuenta la historia que, para las fiestas en las que debían agasajar a los comensales con dulces y en tiempos de escasez, se vieron en la necesidad de utilizar otros productos sustitutivos. Se implantó el uso de la patata como complemento para postres y dulces. En tiempos de hambruna, se sustituía la escasa harina existente por la patata.

Éste dulce es transmitido de generación en generación, por lo fácil que se elabora y sus ingredientes están en todas nuestras despensas habitualmente.

Es muy parecido al clásico buñuelo de viento pero mucho más jugosos por dentro. Están exquisitos solos o acompañados de un buen chocolate caliente.

Los ingredientes que necesitamos son de lo más sencillo.

350 gramos de patata

400 gramos de harina (peso aproximado)

500 ml de leche

5 huevos grandes

100 gramos de azúcar

2 sobres dobles de Gasificante “El Tigre”

Ralladura de limón

Una cucharadita de canela en polvo

Una pizca de sal

Aceite para freír (a tu elección, girasol u oliva suave)

Para el rebozado:

Azúcar

Canela en polvo

Para su preparación:

  • En primer lugar pela y lava bien las patatas. Procede a cocerlas. Después aplástalas con un tenedor y reserva.
  • En un recipiente pon, los huevos, la leche, el zumo de medio limón, la canela y el azúcar. Mezcla bien todos los ingredientes.
  • A continuación, y poco a poco, añades la harina, el gasificante y una pizca de sal, sin dejar de remover. Cuando tenga una consistencia espesa pero no dura, deja de añadir harina (ya habíamos comentado que la medida es relativa).
  • Pon una sartén honda con abundante aceite a calentar y añádele la corteza del limón.

Papaviejos de Almeria. 2

  • Toma una cuchara como medida y vas introduciendo en el aceite caliente. Procura no llenarla demasiado, podrían golpearse unos con otros. Dales la vuelta cuando estén dorados por abajo.
  • Cuando estén dorados por los dos lados, colócalos en una fuente con papel absorbente.
  • Prepara una mezcla con el azúcar y la canela y rebózalos bien.

La costumbre es comerlos templados pero, si se enfrían no te preocupes, están igual de deliciosos…