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Las chulas de calabaza son una verdadera joya de la cocina tradicional gallega. Perfectas para desayunos, meriendas o incluso como postre, estas chulas son fáciles de preparar y te encantarán. Originalmente se cocinan friendo en abundante aceite, nosotros hemos adaptado la receta y las hacemos con una gotita de aceite, sin freír. Simplemente a la plancha. ¡Te van a encantar!

Ingredientes:

  • 200 gramos de calabaza asada
  • 1 huevo
  • 80 gramos de harina
  • 75 gramos de azúcar
  • azúcar para espolvorear
  • un sobre doble de soda El Tigre como impulsor

Elaboración:

Batimos el huevo.

Añadimos la calabaza asada y triturada.

Añadimos el azúcar y batimos.

Echamos el sobre doble de soda El Tigre y mezclamos.

Añadimos la harina y mezclamos.

Calentamos una sartén, añadimos un chorizo de aceite y vamos añadiendo pequeñas porciones como si quisiéramos hacer tortillas. Esperamos unos minutos y le damos la vuelta.

Cuando las tengamos listas espolvoreamos con azúcar.

La coca de llanda es más que un simple bizcocho; es una joya de la repostería tradicional valenciana que ha sido transmitida de generación en generación, manteniendo viva una parte esencial de nuestra cultura gastronómica. Este dulce se hornea en una bandeja rectangular de paredes bajas conocida como «llanda,» y se prepara con ingredientes sencillos que todos tenemos por casa. Su sabor y textura es absolutamente increíble y evocan recuerdos de la infancia y momentos compartidos en familia.

En muchas casas valencianas, preparar una coca de llanda es un ritual que conecta el pasado con el presente, uniendo a las familias en torno a los aromas cálidos y dulces que salen del horno. Al igual que nuestros pobrecitos de «El Tigre», la coca de llanda forma parte del patrimonio culinario de la Comunidad Valenciana, simbolizando la tradición y el orgullo por lo nuestro. Ambas delicias, aunque distintas en naturaleza, comparten el valor de lo auténtico y lo artesanal, siendo testimonio de una herencia que perdura en el tiempo y que sigue siendo disfrutada por generaciones.

A continuación, te invitamos a descubrir cómo preparar esta deliciosa coca de llanda, para que puedas saborear un pedacito de la tradición valenciana en tu hogar.

Ingredientes:

  • 125 gramos de azucar
  • 120 gramos de leche
  • 2 huevos
  • 120 gramos de aceite
  • 200 gramos de harina
  • una pizca de sal
  • ralladura de un limón
  • canela en polvo
  • 2 sobres dobles de soda El Tigre

Elaboración:

  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
  2. Batimos los huevos junto con el azúcar.
  3. Añadimos el aceite, la leche, la pizca de sal y la ralladura.
  4. Añadimos los dos sobres de gasificante El Tigre y batimos.
  5. Tamizamos la harina sobre la masa y mezclamos con ayuda de una espátula y con movimientos envolventes.
  6. Vertemos en un molde rectangular, espolvoreamos azúcar y canela y llevamos al horno a 180ºC, con calor arriba y abajo, durante 25 minutos aproximadamente.
receta

Hace poco, gozamos del privilegio de salir en una receta de Miriam en el principal espacio de referencia en lo que a repostería se refiere a nivel nacional. María Lunarillos nace en el año 2009 en forma de blog de recetas, de la mano de María, jiennensa de nacimiento pero tinerfeña de adopción, y a la que pocas cosas le gustan más que encender el horno cuando viene lluvia.

En 2012 se suma al proyecto Eduardo, y juntos ponen en marcha la tienda online, un proyecto muy ilusionante que en muy poco tiempo pasa de ser un mero hobby a convertirse en una profesión.

Hoy, muchas personas contribuyen a darle forma. Entre ellas se encuentra Miriam, traductora y química durante más de 15 años, que además es una gran aficionada a la cocina en general, y a la repostería en particular. Miriam comenta que esta afición le viene de familia, como a tantos otros. En su caso es por parte de madre y de abuela paterna. Esta misma afición es la que le aporta la ilusión para mantener su propio blog (El invitado de invierno). Incluso ha impartido algún que otro curso de cocina en la escuela de Madrid «La Cocina de Babette«.

La semana pasada Miriam nos obsequió con la  tradicional receta de bizcocho cuatro cuartos de chocolate, que recibe el nombre por su composición; un cuarto de huevos, un cuarto de harina, un cuarto de azúcar y un cuarto de mantequilla. Luego también lleva nuestras gaseosillas El Tigre para impulsar y algún que otro aroma. Además este también lleva una parte de chocolate, como su nombre indica.

 No os perdáis la receta completa, tiene un pinta espectacular.

receta-cuatro-cuartos-chocolate-5

Al final de la receta, podéis encontrar una breve descripción de las diferencias entre las gaseosillas y la levadura química. Así lo cuenta Miriam:

Todos los impulsores químicos o levaduras de repostería se componen de un ácido (o varios) y un álcali (o varios). Al juntarse en una masa con un líquido se produce una reacción entre ellos que desprende CO2, el gas que esponja los dulces.

Las gaseosas, como las de la marca Tigre, son el ejemplo más sencillo de impulsor: en uno de los sobres viene el ácido (ácido cítrico) y en el otro viene el álcali (bicarbonato sódico). Al igual que cuando ponemos bicarbonato en un dulce con otro ingrediente ácido, el efecto es inmediato y la masa normalmente no se debe dejar reposar porque corremos el riesgo de perder el efecto.

La levadura química tiene una composición algo más compleja, pues lleva un conjunto de ácido y álcali de efecto inmediato, al disolverse, pero también otros ácidos y álcalis que solamente se activan con el calor, al meter la masa en el horno. Además llevan otros compuestos para que los ingredientes activos no se humedezcan y pierdan su fuerza, etc.

En resumen, las gaseosas tienen un efecto inmediato y rápido en frío, mientras que la levadura química precisa del calor del horno para ejercer todo su efecto.

bizcocho

Si hay una receta que para un fanático repostero nunca pasa de moda, es la del bizcocho clásico de yogur; ese bizcocho tierno y esponjoso que no necesita más ingredientes que los de la receta tradicional, la de toda la vida. Y de eso precisamente, de sabores de toda la vida, El Tigre sabe, y mucho.

Y no importa eres principiante o si estás pensando en tirar la toalla en el mundo “bizcochil” porque no encontrarás otra receta más sencilla que esta. ¿Te animas?

Vamos con los ingredientes:

– 1 yogur natural o de limón.

– 1 medida del vaso del yogur de aceite de girasol o de oliva muy suave.

– 2 medidas de azúcar.

– 3 medidas de harina de trigo.

– 3 huevos.

– 3 sobres dobles de soda El Tigre.

– Ralladura de limón.

– Mantequilla (para engrasar el molde).

Y ahora sí, con todos los ingredientes listos y pesados con exactitud (la pastelería es una ciencia exacta, amigo, olvida el “a ojo” como medida válida), ¡vamos con el paso a paso!

  1. Precalienta el horno a 180º arriba y abajo.
  1. En un bol grande bate con unas varillas eléctricas los tres huevos y el azúcar. Después, añade poco a poco el aceite y el yogur y mezcla hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.
  1. Incorpora la harina y los sobres de soda El Tigre tamizados (la mayoría de los mortales lo hacemos con un colador, tranquilo) y sigue mezclando hasta conseguir una masa de textura fina.
  1. Añade la ralladura de limón. En este paso, también puedes echar aroma de vainilla o canela en polvo y quedará delicioso.
  1. Engrasa un molde untándolo con mantequilla. Vierte la mezcla y hornea durante unos 35 minutos a 180º. Pero ya sabes, cada horno es un mundo.
  1. Comprueba que el bizcocho está hecho pinchando un palillo en el centro. Si sale limpio, ya está listo. Si no, hornea unos minutos más y repite la prueba; el palillo no engaña.
  1. Una vez horneado, déjalo templar dentro del molde, sin dejar que se enfríe del todo. ¡Y listo para hincarle el diente! Un bizcocho casero que nunca debe faltar en tu casas.

Y para rematar la elaboración, desde El Tigre te damos tres trucos rápidos para que tu bizcocho no sufra torturas ni se convierta en una especie de mazacote incomible:

– No se te ocurra abrir el horno, al menos durante las 2/3 partes del tiempo de cocción.

– Utiliza harina de trigo común, nunca esas mezclas que añaden impulsor químico. Solo harina y El Tigre, por su lado, hará el resto 😉

– Si al incorporar los huevos, separas las claras de las yemas, la esponjosidad de tu bizcocho se triplicará. Da más trabajo, sí, pero tus invitados te lo agradecerán.

¡Que aproveche! 😉