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Hoy en El Tigre compartimos una receta sencilla y deliciosa: unas rosquillas fritas de naranja con aroma a casa de la abuela y sabor a merienda de toda la vida. Con pocos ingredientes y un toque cítrico, son ideales para acompañar un café, un chocolate caliente o… ¡para comértelas directamente de la fuente! 😍

Ingredientes

  • 1 huevo
  • 45 g de azúcar
  • 25 g de aceite (puede ser de girasol o suave)
  • 75 g de leche
  • Zumo de media naranja (unos 30-40 ml, al gusto)
  • Ralladura de 1 naranja
  • 350 g de harina
  • 1 sobre doble de soda El Tigre (los dos papelitos, el blanco y el azul)
  • Aceite para freír (abundante, tipo girasol)
  • Azúcar extra para rebozar

Preparación

  1. Mezcla base
    En un bol, bate el huevo con el azúcar hasta que quede una mezcla espumosa. Añade el aceite, la leche, el zumo y la ralladura de naranja. Remueve bien hasta integrar.
  2. Incorpora los ingredientes secos
    Tamiza la harina junto con la soda El Tigre y añádela poco a poco a la mezcla líquida. Ve mezclando hasta formar una masa homogénea, suave, un poco pegajosa pero que se pueda manejar con las manos. Si ves que está muy líquida, puedes añadir un poquito más de harina, pero sin pasarse, que no quede dura.
  3. Forma las rosquillas
    Unta tus manos con un poco de aceite (truco para que no se te peguen) y forma bolitas del tamaño de una nuez. Hazles un agujerito en el centro con el dedo y ve dejándolas listas para freír.
  4. Freír con mimo
    Calienta abundante aceite en una sartén o cazuela honda. El aceite debe estar caliente pero no humeante (unos 170-180 ºC si tienes termómetro). Fríe las rosquillas por tandas, dándoles la vuelta para que se doren por ambos lados. Cuando estén doraditas, sácalas a papel absorbente.
  5. Toque final
    Aún calientes, pásalas por azúcar para que queden bien rebozadas y listas para devorar.