Pastel de calabacín y chocolate con glaseado de queso crema
Puede que lo de meter calabacín en un bizcocho te suene raro. Pero en cuanto lo pruebes te vas a preguntar por qué no lo habías hecho antes. El calabacín no se nota en el sabor y le da a la miga una jugosidad increíble, que aguanta varios días como recién hecha. Si a eso le sumas cacao, chispas de chocolate y un glaseado de queso crema, sale un pastel de los que desaparecen de la cocina sin que nadie sepa muy bien cómo.
Como siempre, aquí no hay levadura química. El que hace subir la masa es El Tigre, con los mismos sobres que usaban nuestras abuelas para que los bizcochos quedaran altos y esponjosos.
Ingredientes
Para el pastel:
- 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar
- 190 g de aceite vegetal
- 370 g de calabacín rallado
- 30 ml de café espresso caliente
- 100 g de chispas de chocolate (y unas pocas más para decorar)
- 240 g de harina de trigo
- 50 g de cacao en polvo
- 3 sobres dobles de El Tigre
- ¼ de cucharadita de sal
Para el glaseado de queso crema y chocolate:
- 300 g de queso crema
- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 70 g de azúcar glas
- 30 g de cacao en polvo
Cómo se hace
1. Prepara el horno y el molde. Precalienta el horno a 175 °C. Forra el molde con papel de horno o engrásalo ligeramente.
2. Bate los huevos con el azúcar. Bate durante unos minutos, hasta que la mezcla esté más clara y esponjosa. Después añade el aceite y mezcla hasta que se integre.
3. Incorpora el calabacín y el chocolate. Echa el calabacín rallado y las chispas de chocolate y mezcla con suavidad. Si el calabacín suelta mucha agua, escúrrelo un poco antes con las manos.
4. Añade el café. Vierte el espresso caliente y remueve hasta que se incorpore.
5. Mezcla los secos con El Tigre. En otro bol, junta la harina, el cacao, los 3 sobres dobles de El Tigre y la sal.
6. Une las dos mezclas. Añade los secos a la mezcla húmeda y remueve con una espátula, con movimientos envolventes, hasta que no queden restos de harina. No la batas de más.
7. Al molde. Vierte la masa en el molde y, si quieres, reparte unas cuantas chispas de chocolate por encima.
8. Hornea con paciencia. Este pastel necesita entre 70 y 80 minutos. A los 30-40 minutos, echa un vistazo: si la superficie se está dorando demasiado y el centro sigue crudo, cúbrelo con papel de aluminio y sigue horneando. Está listo cuando un palillo pinchado en el centro sale casi limpio.
9. Deja que se enfríe. Déjalo 15 minutos en el molde, desmóldalo y termina de enfriarlo del todo sobre una rejilla.
10. Prepara el glaseado. Bate la mantequilla unos minutos hasta que esté blanquita y cremosa. Añade el azúcar glas y el cacao tamizados y bate un minuto más. Por último, incorpora el queso crema y mezcla justo hasta que quede una crema lisa. Si lo bates demasiado, se vuelve líquido.
11. Cúbrelo y a disfrutar. Extiende el glaseado por encima solo cuando el pastel esté completamente frío, para que no se derrita.
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