Cada vez más gente nos pregunta lo mismo: ¿dónde puedo comprar gaseosa El Tigre? Y una de las búsquedas que más se repite es “gaseosa El Tigre Carrefour”. Así que aquí va la respuesta: sí, puedes encontrar nuestras gaseosas en Carrefour.

Gaseosa El Tigre en Carrefour

Encontrarás El Tigre en los supermercados Carrefour de toda España, normalmente en el pasillo de bebidas, junto a los refrescos pero también puedes encontrarla en el pasillo de repostería junto a los impulsores químicos y levaduras.

Si no la ves en el lineal, pregunta en tu tienda: en muchas ocasiones pueden pedirla para ti.

¿Para qué sirve la gaseosa El Tigre?

Es la pregunta que más nos hacen después de dónde comprarla. Los sobres de El Tigre son una gaseosa o soda en polvo que tradicionalmente se ha usado como refresco pero también como truco gasificante alimentario que ayuda a que tus bizcochos, magdalenas, coca de llanda o masas de pizza queden esponjosos y con buen volumen. Es un ingrediente de toda la vida que se usa en las cocinas desde 1915, y que hoy sigue pasando de generación en generación.

Si es la primera vez que lo usas, te lo explicamos paso a paso en ¿Cómo se usa El Tigre?.

Recetas para estrenar tus sobres

¿Ya lo tienes en la despensa? Estas son algunas de las recetas que más os han gustado este año:

y si lo que prefieres es usarla como refresco ritual de tu sobremesa, ¡Todo tuyo! Tienes que saber que desde 1915 acompaña a las familias tras comidas copiosas confiando en el poder del bicarbonato que en nuestro caso es de máxima pureza y con la mayor calidad de garantía que existe.

Puedes ver todas en nuestras redes y descargar gratis nuestro recetario.

Otras formas de comprar El Tigre

Además de en Carrefour, también puedes comprar El Tigre online a través de Amazon o solicitarla en farmacias. También a la venta en pequeños ultramarinos y tiendas de toda la vida. Puedes acceder a los puntos de venta aqui

Sea donde sea, lo importante es que en tu cocina no falte El Tigre. 🐯

Puede que lo de meter calabacín en un bizcocho te suene raro. Pero en cuanto lo pruebes te vas a preguntar por qué no lo habías hecho antes. El calabacín no se nota en el sabor y le da a la miga una jugosidad increíble, que aguanta varios días como recién hecha. Si a eso le sumas cacao, chispas de chocolate y un glaseado de queso crema, sale un pastel de los que desaparecen de la cocina sin que nadie sepa muy bien cómo.

Como siempre, aquí no hay levadura química. El que hace subir la masa es El Tigre, con los mismos sobres que usaban nuestras abuelas para que los bizcochos quedaran altos y esponjosos.

Ingredientes

Para el pastel:

  • 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar
  • 190 g de aceite vegetal
  • 370 g de calabacín rallado
  • 30 ml de café espresso caliente
  • 100 g de chispas de chocolate (y unas pocas más para decorar)
  • 240 g de harina de trigo
  • 50 g de cacao en polvo
  • 3 sobres dobles de El Tigre
  • ¼ de cucharadita de sal

Para el glaseado de queso crema y chocolate:

  • 300 g de queso crema
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 g de azúcar glas
  • 30 g de cacao en polvo

Cómo se hace

1. Prepara el horno y el molde. Precalienta el horno a 175 °C. Forra el molde con papel de horno o engrásalo ligeramente.

2. Bate los huevos con el azúcar. Bate durante unos minutos, hasta que la mezcla esté más clara y esponjosa. Después añade el aceite y mezcla hasta que se integre.

3. Incorpora el calabacín y el chocolate. Echa el calabacín rallado y las chispas de chocolate y mezcla con suavidad. Si el calabacín suelta mucha agua, escúrrelo un poco antes con las manos.

4. Añade el café. Vierte el espresso caliente y remueve hasta que se incorpore.

5. Mezcla los secos con El Tigre. En otro bol, junta la harina, el cacao, los 3 sobres dobles de El Tigre y la sal.

6. Une las dos mezclas. Añade los secos a la mezcla húmeda y remueve con una espátula, con movimientos envolventes, hasta que no queden restos de harina. No la batas de más.

7. Al molde. Vierte la masa en el molde y, si quieres, reparte unas cuantas chispas de chocolate por encima.

8. Hornea con paciencia. Este pastel necesita entre 70 y 80 minutos. A los 30-40 minutos, echa un vistazo: si la superficie se está dorando demasiado y el centro sigue crudo, cúbrelo con papel de aluminio y sigue horneando. Está listo cuando un palillo pinchado en el centro sale casi limpio.

9. Deja que se enfríe. Déjalo 15 minutos en el molde, desmóldalo y termina de enfriarlo del todo sobre una rejilla.

10. Prepara el glaseado. Bate la mantequilla unos minutos hasta que esté blanquita y cremosa. Añade el azúcar glas y el cacao tamizados y bate un minuto más. Por último, incorpora el queso crema y mezcla justo hasta que quede una crema lisa. Si lo bates demasiado, se vuelve líquido.

11. Cúbrelo y a disfrutar. Extiende el glaseado por encima solo cuando el pastel esté completamente frío, para que no se derrita.

¿Te animas a probar este truco de toda la vida? Si lo haces, etiquétanos en Instagram con #gaseosaseltigre 🐯

Hay recetas que nunca fallan y estos muffins son una de ellas. Llevan chocolate fundido en la masa, pepitas de chocolate por dentro y por encima, y un ingrediente que en casa de nuestras abuelas no podía faltar: los sobres de El Tigre.

Fíjate en lo que pasa cuando los añades a la masa. Empieza a burbujear y se vuelve más ligera y aireada. Ese es el secreto de que los muffins suban tanto en el horno y queden tan tiernos por dentro, sin necesidad de levaduras químicas ni polvos de hornear. Es un truco de toda la vida y sigue funcionando igual de bien.

Ingredientes (para unos 12 muffins)

  • 115 g de mantequilla sin sal
  • 150 g de chocolate con un 55 % de cacao
  • 125 g de azúcar moreno
  • 3 huevos M
  • 270 g de harina de trigo
  • 3 sobres de El Tigre
  • 180 ml de leche entera
  • 60 g de almendra molida
  • 100 g de chips de chocolate

Cómo se hacen

1. Funde el chocolate con la mantequilla. Trocea el chocolate y ponlo en un bol con la mantequilla. Fúndelo al baño maría o en el microondas a golpes de 30 segundos, removiendo cada vez. Deja que se temple un poco.

2. Bate los huevos con el azúcar. En otro bol, bate los huevos con el azúcar moreno hasta que la mezcla quede algo más clara y espumosa.

3. Junta las dos mezclas. Añade el chocolate fundido a los huevos y mezcla bien. Después incorpora la leche poco a poco.

4. Añade los secos. Tamiza la harina y agrégala junto con la almendra molida. Mezcla con una espátula, sin batir demasiado. Basta con que no queden grumos de harina.

5. Llega el momento de El Tigre. Echa los sobres en la masa y remueve con suavidad. Verás cómo cambia la textura: se vuelve más ligera y esponjosa. Ahí está la magia.

6. Los chips de chocolate. Incorpora casi todos los chips a la masa y guarda unos pocos para decorar.

7. Rellena los moldes. Llena las cápsulas hasta tres cuartos de su capacidad, para que tengan sitio para crecer. Reparte por encima los chips que habías reservado.

8. Al horno. Precalienta el horno a 200 °C. Mete los muffins y, a los 5 minutos, baja la temperatura a 180 °C. Hornéalos entre 15 y 18 minutos más. Para saber si están hechos, pincha uno con un palillo: si sale limpio o con alguna miga, ya puedes sacarlos.

9. Déjalos enfriar. Espera unos minutos antes de sacarlos del molde y termina de enfriarlos sobre una rejilla.

Unos trucos para que te queden de diez

  • No te pases batiendo después de añadir la harina. Cuanto menos la trabajes, más tiernos quedarán.
  • Echa El Tigre al final y hornea enseguida para aprovechar todo el efecto de las burbujas.
  • El golpe de calor inicial a 200 °C es lo que les da ese copete tan bonito.
  • Para conservarlos, guárdalos en un recipiente hermético. Aguantan tiernos dos o tres días, aunque lo normal es que no duren tanto.